Soñar en la Crisis
- Pastor Otoniel Font

- Jun 25
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Hay algo extraordinario en la vida de Jacob que muchas veces pasa desapercibido. El hombre está viviendo el peor momento de su vida. Tiene la bendición de Dios sobre él, pero ha perdido todo lo que le daba seguridad. Ha dejado la casa de sus padres, está separado de su familia, su hermano quiere matarlo y no sabe hacia dónde se dirige. Está solo, en medio del desierto y con un futuro completamente incierto. Cualquiera pensaría que esa noche Jacob tendría pesadillas, que dormiría lleno de miedo, ansiedad y preocupación. Sin embargo, la Biblia dice que cuando se acostó, tuvo un sueño. Y no cualquier sueño; tuvo una revelación de que Dios estaba con él y de que su futuro todavía estaba lleno de promesas.
Eso demuestra una gran verdad espiritual: la condición de nuestro corazón determina lo que vemos en medio de nuestras crisis. Hay personas que, ante la dificultad, solamente pueden imaginar tragedia, fracaso y derrota. Pero hay otras que, aun en los días más oscuros, siguen teniendo la capacidad de soñar con las promesas de Dios. Jacob estaba solo, sin dinero, sin dirección y sin la protección de su familia, pero su espíritu todavía tenía espacio para creer que Dios no había terminado con él. Su circunstancia era un desierto, pero su visión seguía apuntando al cielo.
Qué impresionante es llegar al punto de tener tanta confianza en Dios que, aun cuando todo parece derrumbarse, podemos descansar sabiendo que el Señor tiene el control. Jacob se acuesta sobre una piedra, pero los cielos se abren sobre él. No escucha palabras de condenación ni de abandono; escucha a Dios decirle: “Te voy a bendecir, te voy a prosperar y no te dejaré hasta cumplir todo lo que he prometido para tu vida”. La crisis no canceló la promesa. El desierto no anuló el propósito. Al contrario, fue precisamente en su momento de mayor debilidad que Dios le recordó que su futuro seguía estando en Sus manos.
Muchas veces nosotros queremos que Dios nos hable cuando todo está bien, cuando tenemos estabilidad, recursos y respuestas. Pero el Señor suele revelarse con más fuerza cuando nos encontramos en medio de la incertidumbre. Hay temporadas donde nos sentimos solos, incomprendidos y sin saber qué ocurrirá mañana. Sin embargo, son esos momentos los que producen una dependencia más profunda de Dios. Jacob aprendió que la presencia de Dios vale más que cualquier comodidad y que una palabra divina puede sostenerte aun cuando todo alrededor parece perdido.
La historia continúa y Jacob enfrentó muchas otras pruebas. Fue engañado, trabajó catorce años por la mujer que amaba y atravesó múltiples dificultades. Pero aquel sueño en el desierto marcó su vida para siempre, porque le enseñó que quien recibe una promesa de Dios puede atravesar cualquier temporada sin perder la esperanza. La verdadera madurez espiritual consiste en esto: que, aun en la peor noche de tu vida, todavía tengas la capacidad de soñar con lo que Dios puede hacer contigo. Porque cuando Dios ha hablado sobre tu futuro, ninguna crisis tiene el poder de cancelar Su propósito.




QUE NUNCA SE ALEJE NI SE APARTE TÚ PRESENCIA DE MI VIDA Y LA VIDA DE MI FAMILIA AMADO PADRE CELESTIAL PARA SABER EL PROPÓSITO QUE TÚ TIENES PARA NUESTRAS VIDAS AMADO PADRE CELESTIAL
AMÉN 🙏😘🙏