top of page

¿Cuántas Señales Más?

Hay momentos donde las personas le piden a Dios una señal nueva, como si Él nunca hubiera hecho nada antes. Eso fue exactamente lo que ocurrió con Jesús. La multitud demandaba más evidencia, más demostraciones, más milagros, aun después de haber visto enfermos sanar, vidas transformadas y personas restauradas delante de sus propios ojos. Querían algo más grande, más espectacular, algo que sacudiera la tierra o rompiera el cielo. Y aunque suene increíble, muchas veces nosotros hacemos exactamente lo mismo. Le decimos: “Señor, demuéstrame que estás conmigo”, mientras olvidamos completamente todas las veces que ya nos sostuvo, nos protegió y nos levantó cuando nadie más podía hacerlo.


A veces el problema no es falta de señales; es falta de memoria espiritual. Dios ha sido bueno demasiadas veces como para que ahora dudemos de Su presencia. Si miraras hacia atrás por un momento y le dieras rewind a tu vida, comenzarías a notar cuántas cosas pudieron destruirte y no lo hicieron. Cuántas decisiones equivocadas tomaste y aun así Dios tuvo misericordia. Cuántos accidentes evitó, cuántas puertas abrió, cuántas lágrimas secó y cuántas veces te sostuvo en silencio mientras tú pensabas que estabas solo. Hay gente esperando un terremoto espiritual mientras ignoran que el simple hecho de seguir vivos ya es evidencia de la gracia de Dios sobre ellos.


Por eso Jesús responde de manera tan fuerte cuando le piden más señales. Él prácticamente les dice: “¿Qué más necesitan ver?”. Y entonces menciona la señal de Jonás. Así como Jonás estuvo tres días dentro del gran pez y luego salió para llevar un mensaje de arrepentimiento, Jesús estaba anunciando lo que ocurriría con Su muerte y resurrección. Pero detrás de la historia de Jonás hay algo todavía más profundo. Jonás no quería predicarle a Nínive porque odiaba a esa ciudad. Él sabía que Dios podía perdonarlos y, honestamente, no quería que fueran salvados. Prefería ver juicio antes que misericordia. Y aun así, Dios decidió usar precisamente al hombre que menos deseaba ir.

Eso revela algo poderoso acerca del corazón de Dios. A veces nosotros descartamos personas, ciudades y oportunidades que Dios todavía quiere alcanzar. Jonás veía enemigos; Dios veía gente necesitando salvación. Jonás quería escapar del llamado, pero Dios usó hasta una tormenta y un gran pez para redireccionar su propósito. Y qué impresionante pensar que muchas veces nosotros también huimos de aquello que Dios nos está pidiendo hacer. Queremos señales, pero evitamos obedecer. Queremos confirmación, pero ignoramos el llamado. Y aun así, en Su misericordia, Dios sigue persiguiéndonos para llevarnos exactamente al lugar donde Su propósito puede cumplirse.

Quizás hoy no necesitas una señal nueva. Tal vez lo que necesitas es recordar todo lo que Dios ya hizo por ti. Porque cuando una persona pierde la memoria espiritual, comienza a vivir como si Dios nunca hubiera intervenido en su vida. Pero cuando recuerdas Su fidelidad, tu fe vuelve a despertar. Lo que Jesús estaba enseñando no era solamente acerca de milagros visibles, sino acerca de reconocer la mano de Dios aun en medio de los procesos difíciles. Y si Dios te sostuvo hasta aquí, entonces no hay razón para pensar que te abandonará ahora. La mayor señal de Su amor no es solamente lo que hará mañana, sino todo lo que ya hizo para mantenerte de pie hasta hoy.


Comments


Iglesia Fuente de Agua Viva Carolina, PR • 1 787-321-8888

  • Instagram
  • Facebook
  • YouTube
  • TikTok
bottom of page