Yo Soy Testigo
- Pastor Otoniel Font

- Jul 8
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Hay preguntas que muchas personas hacen con frecuencia: "¿Por qué sirves a Dios?", "¿Por qué vas a la iglesia?", "¿Qué encuentras allí?". La mejor respuesta no siempre es un argumento o una explicación teológica; muchas veces, la respuesta más poderosa es un testimonio. Nadie puede negar lo que Dios ha hecho en la vida de una persona. Cuando recordamos de dónde nos sacó el Señor, comprendemos que nuestra fe no se basa en una tradición, sino en una experiencia real. Servimos a Dios porque hemos visto Su fidelidad, Su amor y Su misericordia manifestarse una y otra vez.
Ser testigo significa hablar de aquello que hemos visto y vivido. Quizás hubo un tiempo en el que caminábamos sin dirección, cargados de temor, ansiedad o desesperanza. Sin embargo, Dios salió a nuestro encuentro cuando menos lo esperábamos. Él transformó nuestro corazón, restauró nuestra esperanza y nos dio una nueva oportunidad. Lo que antes parecía imposible comenzó a cambiar por Su gracia. Ese encuentro personal con Cristo es el motivo por el que seguimos adelante y no dejamos de creer, aun cuando enfrentamos desafíos.
Si miramos hacia atrás, todos podemos recordar momentos en los que la mano de Dios nos sostuvo. Muchas veces nos libró de situaciones que ni siquiera entendíamos en ese momento. Nos protegió del peligro, abrió puertas donde no las había, proveyó cuando parecía que todo faltaba y nos dio fuerzas cuando pensábamos que no podríamos continuar. Su cuidado ha estado presente incluso en los detalles más pequeños de nuestra vida. Por eso, cuando alguien pregunta por qué seguimos confiando en Él, la respuesta nace del corazón: porque hemos visto Su poder obrando personalmente.
Nuestro testimonio también tiene el poder de fortalecer la fe de otros. Hay personas que necesitan escuchar que Dios sigue haciendo milagros, restaurando familias, levantando al caído y dando esperanza al que la ha perdido. Cada historia de transformación demuestra que el Señor continúa obrando hoy. Tal vez alguien esté pasando por un momento difícil y escuchar lo que Dios hizo contigo sea exactamente la palabra que necesita para volver a creer. Nunca subestimes el impacto que puede tener compartir lo que el Señor ha hecho en tu vida.
Por eso, nunca tengas vergüenza de decir: "Yo soy testigo". Testigo de Su amor, de Su gracia, de Su perdón y de Su fidelidad. Testigo de que Dios cambia vidas y de que ninguna persona está demasiado lejos para ser alcanzada por Su misericordia. Cada día es una nueva oportunidad para darle toda la gloria por lo que ha hecho y por lo que seguirá haciendo. Que tu vida sea una evidencia constante de que Dios sigue transformando corazones, porque el testimonio más poderoso siempre será una vida cambiada por Él.




GRACIAS AMADO PADRE CELESTIAL POR TODO TU AMOR Y MISERICORDIAS
GRACIAS AMADO SEÑOR JESUCRISTO Y PRECIOSO ESPÍRITU SANTO POR VIVIR DENTRO DE MI Y HABERME RESCATADO DEL VALLE DE LOS HUESOS SECOS DÓNDE ESTUVE POR 42 AÑOS Y ASÍ ME LLAMASTES PARA LLEVAR TU PALABRA A LOS MÁS NECESITADOS DEL MUNDO
TODA LA GLORIA Y TODA LA HONRA PARA TI AMADO PADRE CELESTIAL
AMÉN 🙏😘🙏