top of page

Iré y Veré


Muchas veces asistimos a una reunión, escuchamos una predicación o recibimos una palabra que llena nuestro corazón de esperanza. Nos emocionamos, sentimos que Dios nos habló y creemos que todo cambiará. Sin embargo, el verdadero impacto de una revelación no se mide por lo que sentimos durante el mensaje, sino por las decisiones que tomamos cuando salimos de ese lugar. Una palabra de Dios cobra vida cuando produce obediencia. De nada sirve recibir dirección si continuamos viviendo de la misma manera. El resultado de lo que Dios habla dependerá de lo que estemos dispuestos a hacer con esa verdad una vez enfrentemos la realidad de nuestro día a día.


Hay momentos en los que debemos tomar una decisión firme y decir: "¡Basta!". Basta de vivir limitados por el miedo, basta de justificar la falta de acción, basta de permanecer atrapados en el pasado o de lamentarnos por lo que no ocurrió. Ese "basta" marca el inicio de una nueva etapa porque representa el momento en que dejamos de conformarnos con nuestra situación actual. Dios no nos llama únicamente a reconocer nuestros problemas; nos llama a levantarnos, a cambiar de dirección y a caminar hacia el propósito que Él preparó para nosotros. Toda transformación comienza cuando una decisión reemplaza la resignación.


La fe nunca fue diseñada para quedarse en palabras o buenas intenciones. La Escritura nos recuerda que la fe sin obras está muerta, y eso significa que creer implica actuar. Podemos tener grandes sueños, excelentes ideas y promesas maravillosas de parte de Dios, pero si nunca damos el primer paso, seguiremos viendo las mismas circunstancias. Dios abre puertas, pero nosotros debemos decidir cruzarlas. Él da oportunidades, pero somos nosotros quienes respondemos con obediencia. Cada paso de fe, aunque parezca pequeño, nos acerca más al cumplimiento de aquello que Dios ha puesto en nuestro corazón.


Cuando Jacob escuchó las noticias acerca de José y vio la evidencia de que su hijo estaba vivo, tomó una determinación que cambió su historia. Sus palabras fueron sencillas, pero poderosas: "Iré y veré". No permitió que su edad, su pasado o sus dudas lo detuvieran. Decidió moverse antes de que fuera demasiado tarde. Esa misma actitud debe vivir en nosotros. No podemos permitir que el tiempo pase mientras seguimos esperando el momento perfecto. Hay sueños que necesitan comenzar hoy, decisiones que deben tomarse ahora y oportunidades que no podemos seguir posponiendo. Antes de que termine nuestra vida, debemos poder decir que nos atrevimos a caminar hacia aquello que Dios nos mostró.


Hoy la invitación es clara: sal de donde estás con una decisión firme en tu corazón. No te conformes con haber recibido inspiración; conviértela en acción. Lleva contigo estas dos palabras: "Iré y veré". Iré porque confío en que Dios va delante de mí, y veré porque sé que Él es fiel para cumplir todo lo que ha prometido. No dejes que el temor, la comodidad o las excusas escriban el final de tu historia. Da el paso, actúa con fe y permite que cada decisión que tomes refleje la confianza que has puesto en Dios. El futuro que Él preparó para ti comienza el día en que decides levantarte y avanzar.

1 Comment


Oswaldo Monier
Oswaldo Monier
2 days ago

TÚ ERES MI FORTALEZA Y MI ALIENTO PARA SEGUIR ADELANTE CON TUS PROMESAS AMADO PADRE CELESTIAL, IRÉ Y VERÉ Y HARÉ LO QUE TENGA QUE HACER PARA CONOCER EL PLAN QUE TIENES PARA MÍ VIDA Y LA VIDA DE MI FAMILIA AMADO PADRE CELESTIAL

AMÉN 🙏😘🙏

Like

Iglesia Fuente de Agua Viva Carolina, PR • 1 787-321-8888

  • Instagram
  • Facebook
  • YouTube
  • TikTok
bottom of page